jueves, 5 de noviembre de 2020

dicen que no le sientan bien los cumpleaños

Tras haber sido ingresado el martes por un "bajón anímico" sin motivo aparente, los médicos detectaron un hematoma subdural crónico en la cabeza de Diego Armando Maradona, operado ayer de urgencia en una clínica de Buenos Aires, donde se recupera favorablemente después de varias horas de incertidumbre. Llevaba días sin ser el Diego de siempre. Los que le conocen dicen que no le sientan bien los cumpleaños, pero esta vez la melancolía del exjugador era diferente. Tan extraño era su comportamiento, que decidieron avisar a su médico de cabecera, el doctor Leopoldo Luque, que no dudó en realizarle diferentes pruebas. Lo que en un principio se pensaba que era un "bajón anímico" asociado al paso del tiempo, se convirtió en algo más grave, al detectarle un hematoma subdural crónico cuyo origen se desconoce. "La causa principal suele ser un traumatismo craneoencefálico. En pacientes de edad avanzada, como él, puede deberse a un golpe banal, sin mucha incidencia, que provocan que se rompa un vaso cuyo sangrado es mínimo, pero que va creciendo con el paso de las semanas. Probablemente, Maradona convivió semanas con el sangrado en la cabeza sin saberlo y eso ha ido creciendo hasta que ha empezado a tener algún síntoma", explica a ABC la doctora Ana Cabada, neurocirujana del hospital Virgen de la Salud de Toledo. Esos síntomas, detectados habitualmente por la familia, son muy amplios y van desde la pérdida de fuerza o sensibilidad de alguna parte del cuerpo hasta el decaimiento o el bajo nivel de alerta. Por suerte para Maradona, la operación es sencilla y no suele reportar problemas posteriores. "Es una intervención fácil, que se puede hacer incluso con anestesia local si el paciente está tranquilo. Se abre la piel, se hace un trépano (agujero) en el hueso y se abre la duramadre. Se drena entonces el hematoma y se lava bien la zona con suero. Es tan sencilla que se realiza incluso a personas de avanza edad y con patologías asociadas", señala Cabada. En el caso de Maradona, la intervención no revistió problemas y el "diez"permanecía ayer tranquilo a la espera de recibir el alta en las próximas horas si no se producían complicaciones. El principal riesgo en este tipo de operaciones es el resangrado –afecta solo al 2 por ciento de los pacientes–, que obliga a realizar una segunda intervención pasados unos días para volver a drenar la zona. "No deberían quedar secuelas y esos síntomas con los que había entrado al quirófano deben desaparecer. En cuanto se quita esa presión, el cerebro responde aliviado y regresa la normalidad", señala la doctora. Un centro elitista A las puertas de la clínica atendió a los medios su abogado y persona de confianza, Matías Morla. "Gracias a todos, desde el presidente de la nación hasta Nicolás Maduro. También Evo Morales. Ayer hablé con Antonio Castro, hijo de Fidel. Me expresó su interés porque Diego se recupere allí. Tanto Cuba como Venezuela son países amigos, pero Maradona tiene su cabeza en el banquillo de Gimnasia", señaló Morla desde la clínica Los Olivos, una de las más exclusivas de Buenos Aires.